Susana Parejas

Periodista – Editora

“Tuve que pasarla mal para dar ejemplo” Diego “El Cigala”

“Tuve que pasarla mal para dar ejemplo”

Desde Madrid anticipa su gira por nuestro país. Habla de su vida lejos de las drogas, de su papel de abuelo, su pasión por el tango, el fútbol y los partidos en la Playstation. “Maradona es el mejor futbolista de toda la historia”, asegura.

Por Susana Parejas   Fotos: Anya Bartels-Suermondt

Dicen que el artista nace y con el tiempo se hace. Diego nació artista. Y, sin duda, con el tiempo se hizo. No es difícil imaginarlo cuando cuenta que de pequeño dejaba de jugar al fútbol con sus amigos o tiraba su bici para salir corriendo cuando escuchaba una guitarra flamenca. Aunque el primer recuerdo de su decisión de ser cantaor está alejado de las calles del barrio del Rastro madrileño donde pasó su infancia. Su epifanía fue en un teatro, a los 7 años, el día que vio a su tía bajar la escalera cantando “Las campañas de Linares”. “Cuando vi a esa gitana, yo dije: quiero eso”, recuerda.

El cante siempre estuvo en su vida, en su familia, padre, madre, tíos, la música lo meció desde pañales. El flamenco es todo, es su inspiración, su vida, su pasión “Es un sentir, es un lamento, es una alegría, es una pena”. Tal vez porque el “sentir” está en todo lo que hace, bautizó la gira que en pocos días lo tendrá como protagonista, “Sintiendo América”. Un tour que lo llevará durante 2 meses a dar 30 conciertos por catorce países de este continente, incluida, por supuesto, la Argentina. En estas pampas recalará el 22 y 23 de septiembre para dar sus conciertos en el teatro Gran Rex, en Buenos Aires, pero además y por primera vez saldrá a recorrer el país. Su amor por el tango, -al que agitanó en sus sonidos en su CD “Cigala&Tango”, en 2010-,  se verá también en el escenario, esta vez junto con Adriana Varela.

En Buenos Aires son las 4 de la tarde; en Madrid, las 9 de la noche. El teléfono suena en su casa en las afueras de la ciudad madrileña y una voz, con ese acento inconfundible, atiende océano de por medio. Es casi la hora de la cena. “Hablemos hasta que la comida esté en la mesa”, dice él riéndose, por suerte la comida se demora en llegar y la charla fluye. El hombre al que todos llaman Diego, pero que está anotado como Ramón Jiménez Salazar, desde hace 43 años, cuenta la anécdota de sus dos nombres. “Pues que según cuenta mi madre, mi padre y mi tío, que en paz descanse, tuvieron una discusión en la pila de Bautismo. Mi tío Ramón, que el niño se llama Ramón, y mi padre, que el niño se llama Diego y así, los dos hasta que mi padre dijo: ‘Bueno, ponle Ramón que el niño se va llamar Diego’”.

-Es un tema lo de tus nombres, porque todo el mundo también cree que lo de “El Cigala” viene de Camarón  y no es así…

-Es una leyenda urbana.

-¿Pero de dónde salió eso?

-No sé, parece ser que entre los crustáceos anda el juego, ¿no? (risas). Cuando me conoció Camarón, ya me conoció con el nombre de Cigala, que me viene de los hermanos Losada, los tres guitarristas con los que yo empecé. Y me pusieron Cigala porque me movía más que los precios.

Pensé que era por tu figura estilizada…

-No, era por lo puto nervioso que era.

Tu gira se llama “Sintiendo América”, ¿qué es lo que más sentís de América?

-Su gente, el pueblo latiendo directamente del corazón, mucha cultura, como en México, Argentina, Colombia o los demás. También con mucha cultura musical y aparte que es un pueblo caliente, por ejemplo, yo no podría pegar en Rusia o Alemania.

-Pero seguro que actuaste también en esos lugares.

-Claro, que he cantado, pero el público caribeño es como el flamenco, es el que nos entiende. Y yo de Latinoamérica amo todo, porque yo creo que es real, es como yo.

-¿Si a América la ves real, cómo ves a la España de hoy?

-Yo estoy a favor de los indignados, directamente. Si no hay ningún futuro para los jóvenes. Si lo único que hacen es robar y obstruirnos, robar y quitar impuestos. Y la gente no llega ni a fin de mes, es que no pueden llegar ni para comer, hipotecas, esto y lo otro. Y lo peor de todo que, claro, como no hay ley ¿entiendes? Porque si fuera: tú te robas y la pagas, pero como te llevas mil millones y no pasa nada, eres un héroe. Esto es así de toda la vida, siempre ha sido así  y va a existir así, ésos no entran en la cárcel jamás, no pasa nada. Los que lo pagan es la clase media, la clase pobre, cada vez va a haber más pobres. La clase media, que somos los luchadores y los trabajadores, va a desaparecer porque se van a encargar estos que desaparezca, y van a estar los pobres y los ricos.

-¿Pensás que España tocó fondo?

-Imagínate, le han robado a España por todos los lados, ya no le pueden robar más. Ahora, por ejemplo, que han hecho esto de Bankia que se han llevado miles de millones, yo qué sé cuánto se han llevado. Es que no se puede hablar de cifras, y a esos señores no les han tocado sus sueldos, porque a esos personajes yo le dejaría indigentes, le sacaría créditos, casas. ¿Cómo tendrían que pagar esos señores? Pero a estos señores si les cae algo encima los indemnizan con dos o tres millones de euros. Es como Teddy Bautista, de la Sociedad General de Autores que se llevó 20 mil millones y no ha entrado ni en la cárcel y le han pagado 2 millones de euros de indemnización. Pero, mira, menos mal como hago mucho Latinoamérica y sobre todo países como Argentina, México, siempre tendré una parte donde estar. Yo en Argentina me siento cómodo, como en mi casa y eso es muy bonito encontrarlo en la vida. Ir a un país y sentirte parte de él, es maravilloso.

¿Estás al tanto de lo que pasa acá?

-Claro, me gusta mucho Argentina, y me mantengo informado, y me preocupo aquí porque tengo muchos colegas. Es un país que aunque haya tenido corralitos, aunque hayan tenido cinco presidentes en una semana, lo que ha pasado con Argentina desde hace años, y lo han sufrido en su propia carne, y es un país que se ha levantado y se va a levantar porque tiene la industria que no tiene España.

Tango & fútbol. Para El Cigala, el tango y el flamenco tiene en común “la nocturnidad y la sensualidad”. Y, como asegura, ya forma parte de él. “¿Sabes a través de quién conocí al maestro Néstor Marconi?, dispara. “A través de Menotti”, responde. El ex entrenador de la Selección argentina es un amigo común del maestro y un compadre del cantante. Así surgió esa unión musical entre el gran bandoneonista y el cantaor.

-¿Cuando nació tu amor por el tango?

-La primera vez que vine Buenos Aires, con “Lágrimas Negras”, me regalaron toda la antología de Goyeneche, de Gardel y flipé, he sentido que llevo toda una vida cantando tango. Mi querida Chavela (Vargas), que en paz descanse, también ya me había hablado del tango y de los boleros rancheros. Y mi querido Rubén Juárez, que en paz descanse, iba a hacer un disco conmigo y no le dio tiempo, y también me quedó en el tintero Mercedes Sosa.

Haciendo una comparación, ¿Camarón fue para el flamenco, lo que Piazzola fue para el tango?

-Yo creo que sí. Camarón sacó un disco que se llamaba “La leyenda del tiempo” y los flamencos, los gitanos iban a cambiar el disco. Lo compraron esperando que saliera el disco y luego como metió unos pianos, metió batería, teclados en aquellos tiempos,  dijeron. “Este gitano se ha vuelto loco”. Y tuvieron que pasar 25 años para que fuera catalogado como uno de los mejores discos de la historia de Camarón, eso quiere decir que estaba como 15 años adelantado. Eso es lo que era Camarón, aparte de eso era músico.

-Otro grande en tu vida fue Bebo Valdez, sin duda “Lágrimas negras” marcó un antes y después en tu carrera…

-Total. De ser un artista reconocido en España a ser un artista reconocido mundial, esto pasó con “Lágrimas…”. Pero, el mayor premio que yo tuve, aparte de todos los premios recibidos y demás, fue conocer a Bebo Valdez. Cuando lo conocí a Bebo, conocí a mi héroe, quisiera tener alguna parte de él. Le quiero mucho.

-¿Cuántos años tiene Bebo ahora?

-Ahora tiene 93 años, él está bien, está viviendo en una casa en Málaga cerca el mar. Cuando estábamos tocando él me decía: “Yo quiero pasar mis últimos días comiendo pescaditos frente del mar”. Con “Lágrimas…” hizo algún dinerillo y cumplió su sueño, porque estuvo muchos años en Estocolmo tocando en el hall de un hotel y lo pasó fatal. “Lágrimas negras” lo grabamos en tres días, yo no tenía ni puta idea de lo que era clave, sol, ni había cantado con piano nunca. Ahora, cuando lo escucho yo no me gusto en ese disco. Pero escucho a Bebo con su piano, increíble…

-Por el 2001 tuviste un quiebre, tocaste fondo y decidiste dejar la mala vida, drogas, alcohol, como vos mismo dijiste: “la huella bohemia”. ¿Cómo es tu vida ahora?

-Ahora soy abuelo, me han hecho abuelo, tengo una nietecita de 6 meses, Carolina y estoy loco con ella. Tengo a Rafaelito de 7 años. No trasnocho a ningún lado, por ejemplo, el sábado salí a los toros a ver a mi compadre Morante de La Puebla, estuve ahí disfrutando y luego me fui a cenar con él. A 1 de la noche venía en el coche dormido, y me decía, “esto es el colmo, yo antes aguantaba”. Ahora no podría aguantar una de las claras del día porque caería hospitalizado. Tomo agua, naranja, Coca- Cola y a veces algún ron, antes me tomaba hasta el agua de los floreros de los hoteles (risas).

-¿Cúal es tu postura hoy frente a la droga?

-He tenido que pasarla mal para dar ejemplo de que la gente no tiene que tomar droga. Ese es el peor retraso que hay. Nosotros éramos jóvenes y pensábamos que nos íbamos a comer el mundo y lo único que comimos era una mierda.  Entonces toda persona que no aconseje esto, no es buena persona. Hay muchas cosas en el mundo, hay miles de cosas para hacer, deporte, música, fútbol…

– Alguna vez dijiste que si no eras cantaor te hubiera gustado ser jugador de fútbol. ¿Jugás bien?

-Me encantaba jugar. Le pegaba bien, yo tengo un toque bueno, jugaba de mediocampista, dominaba el juego, me gustaba, me gustaba y me gustaba…

-¿Y jugás algún partidito?

-Algún partidito sí me atrevería en fútbol sala.

-¿Seguís con tu pasión por la Playstation?

-Ahora mismo, estoy hablando contigo y estoy jugando un partido de “Fifa”. Sabes que cuando estuvimos en Argentina grabando “Cigala&Tango”, con el maestro Claudio Divella, que fue el que hizo el video, pues con sus camarógrafos y demás echábamos unos partidos España–Argentina. (Risas).

Entonces tenés que jugar con Messi, que también juega a la Play…

-El otro día, por cierto, el Madrid le dio menudo rebaño al Barcelona.

Sos madridista, ¿fuiste a ver el partido?

-Mira si soy boludo, tenía entrada en palco y me quedé en casa con una bolsa de palomitas y una pantalla muy grande. ¿Sabes por qué? Porque la última vez que fui tardé unos 45 minutos antes de entrar al campo, uno con una foto, otra con otra foto. Y yo en realidad le doy gracias a Dios porque quería eso, nacemos para eso, no valgo para negarle a un señor una foto, no he nacido para eso, ni lo haré en mi vida. Pero sí es verdad que cuando entré al fútbol entré agotado. Y, entonces, esta vez me lo pensé y dije: “No voy”, pero cuando vi ganar el partido, dije: “Me cago en…podría estar en el campo”. Pero, maravilloso. El gol que metió el enanoide este, Messi, fue espectacular, yo no he visto gol más bonito en la historia. Y sabés con el que voy  a morir a siempre, el mejor futbolista de toda la historia se llama: Diego Armando Maradona.

-¿Más que Messi? Puede generar polémica esto.

-Totalmente. La polémica esta dicha: Maradona. No se puede jugar como Maradona y hacer los goles que hacía. He visto los veinte goles más bonitos y luego Maradona contándolo en el campo, “es un tiro de dos metros, cuando alzo los brazos lo vi adelantado…” y cuenta cómo la picó y ya me emocioné. Es el documental que hizo con Kusturica. Los mejores futbolistas de la historia son Maradona y Zinedine Zidan, que era el mago del balón. Era un puto mago.

 

 “Somos hermanos”

Por Andrés Calamaro

Diego “El Cigala” es el mejor cantante del mundo, aunque el trono de Camarón de la Isla es inexpugnable, Cigala (con “Lágrimas Negras”) se proyecta al mundo como un intérprete intocable, accesible, sensibilísimo y genial. Somos “hermanos” desde el primer dia, cuando nos conocimos alrededor de Jerry González y “los piratas del flamenco” en el club Clamores, de Madrid.

No sé si Diego tiene hermanos, pero nos queremos como hermanos, y cantamos juntos “La milonga de los hermanos”, la preciosa canción (milonga) de Atahualpa Yupanqui, cuando Diego me pidió asistencia artística (y moral) para realizar su CD/DVD Cigala & Tango. Cantar al lado de Diego es un tremendo desafío, tiene un caudal, una afinación, un color, un fraseo, un feeling y un gusto, incalculables, es un artista inmenso y un interprete “de otro planeta”.

Cuando lo conocí me conformaba con compartir un “pitillo” y poder contárselo a mis nietos. Aunque todavía no tengo nietos ni tenía una hija entonces. Pero algo despertó la confianza y la amistad fraternal de Diego, y seguimos siendo los mejores amigos del mundo, y mi amigo es el mejor cantante del mundo. Y es probable que pueda contárselo a mis nietos, si resulta que los tengo algun día y me tienen paciencia.

 

 

“Fue un sueño cumplido”

Por Juanjo Domínguez

 

Su disco “Lágrimas negras” lo escuché por primera vez en Japón, antes de que estuviera promocionado acá, y me lo traje. Yo decía, qué bien, qué grande este tipo, más que estaba con el padre de Chucho (Valdés). Cuando le comenté a Andrés Calamaro que me encantaría tocar con él, me dijo que venía para Argentina. Andrés se lo dijo  a El Cigala en España, y enseguida él le comentó que le gustaría que yo lo acompañara en esa gira. Hacía rato que yo no acompañaba a nadie más pero hice una excepción con El Cigala, porque realmente me encantó.

Tocar con él fue un divertimento hermoso, fue el único que tuvimos él y yo, porque después las cosas que hicieron con Marconi (Néstor)  fue por medio de partituras, que le llamamos profesionalismo, pero es una frialdad…Lo nuestro fue prácticamente improvisado. Inclusive en Madrid hicimos un bolero. Diego me dijo: “Te acordás de tal tema antes de salir al escenario, vamos a hacerlo”, o sea para mí fue un placer. No dejó de ser ese sueño que tenía y se cumplió. Fue un alegrón tocar con él. Es un tipo bárbaro, querible, uno de los flamencos más afinados que escuché, sus afinaciones son perfectas en sentido del ritmo, natural sin estudiar, es lo mismo que pasaba con el Polaco Goyeneche, que no sabía música pero es un músico, lo traen ya en la sangre.

Publicada en revista 7 DÍAS – Edición 308 16/09/2012

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Un comentario el ““Tuve que pasarla mal para dar ejemplo” Diego “El Cigala”

  1. Isa
    21 junio, 2015

    amo a este gitano, mira que por escucharlo a él empece clases de flamenco…! gran entrevista Su, gracias! 🙂

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Esta entrada fue publicada en 29 octubre, 2012 por en Personajes y etiquetada con , , .
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